Paredes color azul. Colchón sobre el suelo y de frente, un estante con todos los libros que él había leído en la vida, bastantes de hecho.
Afuera hacia un día gris, y las calles estaban recien mojadas gracias a esa repentina lluvia.
Ese día le pareció bueno para estar en cama. Mirando el techo, el humo del cigarro hacia formas sobre su cuerpo recostado, llenando la habitación de un color gris azulado, casi similar al color de las paredes.
Pensaba en aquella mujer de cabello rojo que vio pasar dias atras por la calle que le dejaba ver la pequeña ventana de su cuarto.
No podía sacarla de su mente, aquella figura perfectamente bella, caminando con tanta naturalidad le había traído paz a su ajetreada vida desde el primer momento en que la vio.
Pensaba noche y día en ella, en como abordarla, en escuchar su voz. Todo su cuerpo le pedía estar con ella, aunque solo fueran unos breves minutos.
Tenia que conocerla..
martes, 2 de junio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
